¿Cuándo conviene localizar una app y cuándo basta con traducirla?

Cuando una empresa decide lanzar una aplicación en nuevos mercados, una de las primeras decisiones suele ser elegir idioma. Sin embargo, pronto aparece otra duda: ¿es suficiente traducir la aplicación o conviene localizarla?

A simple vista, ambas opciones pueden parecer similares. En los dos casos existe una adaptación lingüística y el objetivo es que el usuario pueda utilizar el producto en otro idioma. Sin embargo, en la práctica, no responden a la misma necesidad.

Hay aplicaciones en las que una traducción bien planteada puede ser suficiente. En otras, limitarse a traducir termina generando mensajes poco naturales, una experiencia poco adaptada o incluso fricciones para el usuario.

Desde el principio, es conveniente entender el producto, el mercado y cómo va a utilizarse la aplicación, ya que así se tomarán mejores decisiones.

Traducir una app o localizarla no implica exactamente lo mismo

Traducir una app o localizarla: diferencias entre traducción y localización de aplicaciones

Aunque ambos procesos están relacionados, persiguen objetivos diferentes.

Traducir una aplicación consiste en trasladar el contenido a otro idioma traduciendo elementos como:

  • menús y botones
  • notificaciones del sistema
  • mensajes y pantallas informativas
  • textos de ayuda
  • correos automatizados

 

Localizar una aplicación, en cambio, implica un paso más allá. Se adapta la experiencia para que el producto funcione de forma natural en otro mercado. Aquí pueden entrar en juego aspectos como:

  • formatos de fecha y hora
  • monedas y unidades de medida
  • la terminología utilizada por el usuario
  • el tono de comunicación
  • imágenes y colores
  • referencias culturales
  • la interfaz o experiencia de uso

 

La diferencia está en el enfoque. La traducción se centra en el contenido, mientras que la localización pone el foco en cómo utiliza la aplicación el usuario final.

Cuándo puede ser suficiente traducir una aplicación

No todas las aplicaciones necesitan el mismo nivel de adaptación. En algunos proyectos, una traducción puede ser suficiente para alcanzar el objetivo previsto.

Aplicaciones internas o de uso corporativo

Si la aplicación está dirigida a equipos internos o el contexto apenas cambia entre países, puede que no sea necesario adaptar otros elementos más allá del idioma.

Apps con funcionalidades sencillas

Las herramientas con poco texto, procesos sencillos o una experiencia muy estandarizada suelen requerir menos adaptación.

Mercados con dinámicas similares

Cuando el comportamiento del usuario, las referencias o el contexto son muy parecidos, la traducción puede cubrir correctamente las necesidades del proyecto. En estos escenarios, el objetivo principal es garantizar la comprensión y facilitar el uso.

Cuándo conviene localizar una app

La localización suele ser más recomendable cuando la experiencia de usuario tiene un papel importante o cuando la aplicación forma parte de una estrategia de crecimiento internacional.

La aplicación se dirige a varios mercados

Cuantos más mercados intervienen, mayor suele ser la necesidad de adaptación. La terminología, las expectativas o incluso la forma de interactuar con el producto pueden cambiar entre países.

Si la aplicación necesita adaptarse a distintos contextos, puede ser conveniente valorar aspectos relacionados con la localización de aplicaciones móviles

La experiencia de usuario es un elemento clave

En aplicaciones donde la conversión, la retención o la facilidad de uso son importantes, hay pequeños detalles que pueden ser determinantes. Un mensaje poco natural, una terminología que el usuario no utiliza o una interfaz poco adaptada pueden afectar a la percepción del producto.

Existen diferencias culturales relevantes

Algunos contenidos funcionan perfectamente en un mercado y resultan poco naturales en otro. Esto puede afectar al tono, a determinadas referencias o incluso a cómo se presenta la información. Tal y como explica Erin Meyer en su libro El mapa cultural, esto se debe a que existen culturas de contexto bajo y culturas de contexto alto.

En los países de contexto bajo, la buena comunicación es precisa, sencilla y clara. Los mensajes se expresan al pie de la letra. En cambio, en países de contexto alto, la buena comunicación es sofisticada y está llena de matices. El mensaje no se dice expresamente, sino que es implícito.

 

Traducir una app o localizarla según las diferencias culturales y los contextos de comunicación

Como se puede ver en este esquema del libro, los países anglófonos son de contexto más bajo que aquellos donde se hablan lenguas romances (francés, español, italiano y portugués). Los países de lenguas asiáticas son de contexto aún más alto que los anteriores.

Qué puede ocurrir cuando una app solo se traduce

Uno de los errores más habituales es pensar que el idioma es el único cambio necesario. Sin embargo, el usuario no interactúa únicamente con palabras. También interactúa con procesos, hábitos y expectativas.

Cuando esto no se tiene en cuenta, pueden aparecer situaciones como:

  • mensajes que resultan poco naturales
  • términos que el usuario no utiliza
  • procesos diseñados para otro mercado
  • experiencias poco adaptadas a la audiencia

 

Todos estos aspectos pueden afectar a la experiencia de uso. Cuando esto ocurre, el problema rara vez es la calidad lingüística, sino que más bien es el nivel de adaptación que requería el proyecto.

Este tipo de situaciones suelen aparecer a medida que el producto crece y se abre a nuevos mercados. Es un aspecto especialmente relevante en proyectos SaaS, como explicamos en el artículo sobre la localización de software SaaS y su papel en la expansión internacional.

Cómo decidir qué necesita su aplicación

Antes de empezar, conviene plantearse algunas preguntas:

  • ¿A qué mercados se dirige la aplicación?
  • ¿La experiencia de usuario es un factor importante?
  • ¿Existen diferencias relevantes entre usuarios?
  • ¿El producto tiene objetivos de expansión?

Y, sobre todo:

¿Queremos que el usuario entienda la aplicación o que la utilice como si hubiera sido creada para su mercado?

Conclusión

En conclusión, la traducción permite trasladar el contenido a otro idioma, mientras que la localización adapta la experiencia para que el producto cale mejor en el nuevo mercado.

Elegir una u otra opción dependerá del proyecto, pero entender esta diferencia desde el principio ayuda a tomar decisiones más adecuadas.